¿Ahora Creéis?


“Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios. Jesús les respondió: ¿Ahora creéis?(Juan 16:30-31)


La Reflexión de hoy nos invita a examinar si nuestra fe y nuestro servicio están genuinamente arraigados en una relación intima con Jesús, o si simplemente actuamos por deber, costumbre o religiosidad.


Reflexión

Los discípulos acababan de hacer una declaración de fe sincera: “Ahora creemos que saliste de Dios”. Y sin embargo, Jesús respondió con una pregunta que debió haberlos sacudido: “¿Ahora creéis? La hora viene en que me dejaréis solo”. Tenían la emoción de la fe, pero todavía no tenían la raíz, el fundamento de la misma.

Hay muchos creyentes que sirven a Jesús con genuina dedicación, pero lo hacen en solitario. No en el sentido de que hayan caído en pecado y por lo tanto estén alejados de Jesucristo, sino en el sentido de que han perdido el contacto íntimo con Dios. Toman decisiones razonables, ayudan con buena voluntad, trabajan con esfuerzo… pero todo esto se alimenta del propio sentido del deber, no de la comunión con Cristo resucitado.

Proverbios 3:5-6 nos advierte exactamente sobre esto: “No te apoyes en tu propia prudencia”. Es posible ser muy prudente, muy razonable, muy “responsable”, y aun así estar caminando sin que Dios este gobernando tu vida. La diferencia es difícil de detectar desde afuera, pero es muy evidente para Jesús.

Caminar en la luz de la conciencia o del deber es diferente a caminar “en luz, como Él está en luz” (1 Juan 1:7). La vida cristiana genuina no es vivir conforme a estándares morales, sino vivir conectado a la persona de Jesucristo. 

No hacemos las cosas porque debemos hacerlas, sino porque Él nos guía a hacerlas.


Aplicación Práctica

Revisa tus decisiones y acciones recientes. 

¿Cuántas de ellas nacieron de buscar la dirección de Jesús, y cuántas de tu propio sentido del deber o costumbre? 

Si aun no lo tienes o has dejado de hacerlo, comienza a practicar el hábito de consultar al Señor antes de actuar, incluso en las cosas pequeñas.


Preguntas de Reflexión

1. ¿Cuál es la diferencia entre hacer algo por “sentido del deber” y hacerlo por obediencia al Señor

2. ¿Has tomado alguna decisión últimamente basándote principalmente en tu sentido común, sin realmente buscar la dirección de Dios? ¿Cuál fue el resultado?

3. ¿Qué significa para ti “vivir en comunión con Jesús resucitado” en el contexto de tu servicio diario?

Coram Deo



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